Obviamente esto es algo muy subjetivo, pues a cada persona nos gusta cosas diferentes que a los demás, y la gastronomía no podía ser la excepción. Lo que queremos hacer con este artículo, es comentar algunas de nuestras ideas que son las que hacen que un comensal repita en un restaurante, así daremos algunas pistas a los emprendedores hosteleros. Entonces veamos:
Queremos un restaurante con estilo: El restaurante del barrio está fuera de moda, ya no basta con abrir un lugar donde la comida esté bien y tengamos donde poner el plato y donde sentarnos. Hace falta hacer vivir a los comensales experiencias diferentes, que hagan que recordemos el restaurante no solo por su comida, sino por el lugar en sí. Que nos apetezca ir al lugar y sobre todo, que nos apetezca recomendarlo e ir con nuestros amigos.
Un restaurante que nos conozca: Si repetimos varias veces en un lugar, si llevamos a nuestros amigos, si los recomendamos, ¿no merecemos algún reconocimiento? Pues queremos que los restaurantes reconozcan y premien nuestra fidelidad, con descuentos, recordando nuestros cumpleaños, dándonos una bienvenida especial cuando llegamos, etc. Algo que nos haga sentir únicos en este lugar. Esto lo pueden aplicar muy fácil, por ejemplo a través de una tarjeta VIP, donde tomarán nuestros datos con la información importante y podrán llevar control de los pedidos que hacemos o las veces que hemos ido al restaurante.
Que los camareros sean amables y agradables: Muy básico, pero que muchas veces no se cumple. Los camareros son la cara del restaurante, una mala atención del camarero repercutirá en la imagen que tengo del lugar. He encontrado lugares donde he querido volver sin ni siquiera recordar la comida, solo porque la atención de los camareros ha pasado de ser solo amable a muy agradable, mostrándose muy interesados en cómo me siento y si pueden hacer algo más por que me sienta mejor. OJO: A veces los dueños de restaurantes deben analizar si el “mal humor” de los camareros se debe o no a que están trabajando demasiadas horas. ¡Tomar nota de esto!
Tener espacio para comer: No exageréis con el número de mesas que colocáis si no hay espacio suficiente. No hay cosa que disfrutemos menos si no hay el espacio suficiente para moverme cómodamente, o si tengo que gritar para poder escuchar lo que hablo con mis amigos, porque tengo al de la mesa de al lado gritando también muy cerca. Mientras más cómodos estemos, más querremos volver a vuestro restaurante.
Tener estacionamiento: Vale, sabemos que es complicado. Pero si estáis en el centro de una ciudad y tenéis un estacionamiento o llegáis a un acuerdo con un parking privado para reducir el precio a vuestros clientes, veréis muy pronto los resultados en vuestras ventas.
Y sobre todo, pensar siempre en nosotros, es decir en los comensales. Mientras más intentéis encontrar lo que nos haga felices, la caja se llenará más rápido
Y vosotros, ¿qué hace que volváis a un restaurante?













