Cuando comemos fuera y no sabemos por qué restaurante decantarnos, o cuando estamos en el restaurante y dudamos sobre el plato a elegir, muchas veces nos guiamos por las fotos que acompañan a la carta o los carteles de reclamo del restaurante.
Os incluyo una interesante comparativa entre la foto (el plato ideal) y el plato real para que vosotros mismos juzguéis si conviene guiarse con las fotos.
Si os queréis dedicar a la fotografía de platos aquí tenéis un ejemplo de cómo se prepara una hamburguesa para que quede bien en la foto.
¿Has vivido alguna situación similar?









Jajaja, Muy bueno…